V Fotografía de mi serie “Pinchar”.

En esta foto no se ve nada. Porque se puede hablar de sexo sin ser explícitos. Pero si hubiera sido explícita tampoco habría pasado nada. Porque es nuestro cuerpo. Y nuesto cuerpo (y la vida) están para ser gozado. Y yo este goce lo trato con poesía. La que se merece.

Pero ha sido censurada de las redes sociales. Porque se pueden subir fotografías de mujeres cosificadas, de mujeres hipersexualizadas, mujeres para disfrute masculino, mujeres como reclamo publicitario de un público masculino. Mujeres como mercancía y consumo para hombres. Me es muy fácil encontrar pornografía en Instagram. Me llevó un minuto. Pero lo que fue censurado e invisibilizado fue esta imagen. Porque una fotografía realizada por una mujer, reclamando el goce de nuestro cuerpo, no puede ser. Muy mal. Fuera.

Siempre me quedará mi web para hacer lo que me dé la gana. De momento.