Beso tus raíces para que me crezcan las palabras, para conectar la carne de mi boca con tu mente, y así activar la mía. Beso el beso que sus plantas me entregan. Jugábamos a pintarnos los labios, ella de rojo peligro, yo de ternura alada. Ese vuelo inicial que emprende la vida.

Hice esta foto como prueba para enfocar. Es cero premeditada, divertida e iba a ir al enorme archivo que tengo por editar y al que meses (a veces años) después, acudo.

Por cierto, ya me encuentro con ánimo de vender obra. Las fotos con Luz no se venden, pero el resto están disponibles para todos. Me hace falta para pagar las terapias a las que estoy acudiendo, que se me llevan más de 400 euros al mes… >_<