Aquí no se me ve la tripilla, pero es una foto dedicada a mi fetilla “rockanrolera”. Si no se han equivocado y es niña, la llamaremos Luz y Guille la llama “Cerillina” o “Lucero del alba”. Cuando hicimos esta foto, había una fiesta en la casa de Ávila y si algo me sucede durante el embarazo, es que las cosas que no me gustaban, ahora no me gustan por partida triple. En el top 10 de animadversiones están las fiestas, el jaleo, las grandes aglomeraciones… y por encima de todo esto, el pimiento crudo XD Quedo como una auténtica borde y maleducada, pero salgo de las fiestas y reuniones con amigos como alma que lleva el diablo, sin cortarme un pelo, como si el embarazo se hubiera llevado consigo también la poca vergüenza que ya me quedaba. El día de esta foto, salí de la casa prácticamente corriendo. Me tumbé en aquel camino de arena entregándome a la tierra, los ojos perdidos en el cielo. El alma se me inundó de colores azules, naranjas y rosas, de silencio de dehesa. A la cerillina le gustó esto.