Estaba yo en el Ave tan pancha, cuando de repente recibí un mensaje de Carmen Yebenes, maquilladora, estilista y peluquera “Bueno ¿ya has pensado las fotos que haremos esta semana?” Y pegué un respingo en el asiento, ¡se me había olvidado! Así que empecé a darle a la maquinaria del cerebro, a movilizar modelos, a hilar unas ideas con otras… hasta que ayer conseguí reunir a las dos petardas de mis hermanas y hacer dos fotos preciosas, porque con buena materia prima, las fotos fluyen muy bien. Aquí en esta foto tenéis a mi preciosa Emma, mi hermana pequeña. Hacía mil que no la fotografiaba y no sabéis hasta qué punto me colma tenerla en mi mundo. Mi más sincero agradecimiento a Carmen por movilizarme y querer colaborar conmigo, a Emma por echarle todo el sentimiento a ese personaje de beata sevillana y a mi hermana Mónica, que durante esta foto estuvo intentando como mejor pudo estabilizar la barca para que yo pudiera encuadrar bien.