Paso muchas horas sola con Luz. Pasamos muchas horas solas. Nos da tiempo a hacer de todo: jugar, limpiar los suelos gateando, jugar, meternos mil cosas a la boca, comer galletas, bailar, siestear, fregar, poner lavadoras, editar fotos, responder mails, meternos enchufes por la nariz y demás cosas productivas.

Pero reconozco que se me pasa a veces el tiempo muy lento y me siento muy sola. La crianza sólo se me ha hecho llevadera cuando la he logrado entre dos o más personas. La he llevado genial. Cuando Guille tiene los días libres y hemos cuidado de Luz entre los dos, esto es una gozada. No se trata de que me la “guarden” en una guardería, sino de criarla en tribu. Sueño con ello ¿no hay mapadres que se reúnan por las mañanas o por las tardes, por barrios, para criar juntos? Me parece tan de cajón, que me extraña que no exista una cosa así…

Esta foto es una realidad y un llamamiento. Por si alguien me escucha, por si alguien me ve…