Me casé hace 3 años. Mi amiga Mewy me tejió una capa roja de terciopelo, Guille no tenía ojeras y yo estaba en lo que parecía uno de mis mejores momentos de mi carrera profesional. Mi abuela todavía existía y realizó su último viaje a Madrid para estar en nuestra boda. Mi suegra recortó a mano libélulas para lanzárnoslas a la salida. Mi madre llevaba el vestido más bonito que le he visto nunca, mis hermanas fueron al mismo peluquero que yo. Hace 3 años Guille lloraba porque nos casamos, así a lo loco, así a lo íntimo, así a lo enamorado, al pie de unas largas escaleras de Moncloa. Hace 3 años. Quién puede decir que el tiempo pasa rápido, con todo lo que pasa. Para mí cada detalle merece parar el tiempo. Y eso hicimos con el amor.