Desgraciadamente no pude ir este miércoles al curso de Eva Sala. Nos dijo que fotografiásemos un recurso de Resiliencia. Yo no concibo la resiliencia sin que en su esencia haya personas. Como casi todas las madres, pensé, “Pues mi hije”. Mi Luz risueña. Pero me acordé de que en los comentarios, una persona me dijo “La resiliencia debería residir en nosotros mismos”. Y pensé que tenía un poco razón. Que nosotros mismos deberíamos ser fuerza motora para cambiar. El Yo como excusa perfecta para ser resistencia, para ser raíz de un cambio. Ya sabéis que me cuesta mucho quererme, pero estoy luchando. La batalla que estoy afrontando ahora mismo es épica, os lo juro. Gracias a todos los que estáis ahí. Os leo en silencio, unas veces sonriendo, otras llorando, otras con mucho cansancio. Pero siempre leyendo como quien se acerca a una lumbre.