Feliz día de la Fotografía a quienes se autorretratan. Feliz día a los, las y les modelos. A los trípodes humanos que nos soportan como bien pueden. Feliz día a quienes trabajan con el móvil, con una cámara compacta, con una réflex, con una fullframe o con una analógica. Felices sean los que trabajan en un cuarto oscuro, con Photoshop, con Lightroom, con IA, con las manos azul prusia de hacer cianotipias. Feliz y maravilloso día a quienes trabajan con un tele, con un macro o un 50mm. A quienes miráis al cielo, a las flores o a los ojos de un ser amado. Ojalá disfrutéis tanto como yo quien se dedique a esto desde un ordenador de mierda hasta el que tiene un pepino de ordenador. No se necesita gran cosa para hacer fotos, en realidad. Así como no se necesita gran cosa para escribir o dibujar. Feliz día a quien está rebosante de ideas, a quien potencia sus momentos con una cámara en la mano, al pesado moscardón que siempre tiene el objetivo puesto en todo y en todos. A mí la Fotografía nunca me ha abandonado: ni en lo peor de mi vida ni cuando mi equipo de trabajo estaba mermado y malherido. He trabajado con poca luz y una cámara básica, he trabajado con un ordenador que se me apagaba y echaba por tierra horas de edición. Tras la cámara he hecho fotos con lágrimas y mocos. He perdido fotos y me han borrado otras tantas. He fotografiado con flexos, sin medir la luz, porque la idea en la noche no podía esperar. Feliz día a quienes consideran que la Fotografía es una extensión de la Vida.