Nunca en mi vida pensé en formarme en magia negra. Ni siquiera era una opción que yo contemplara más allá de lo estético en torno a la brujería. En algunas culturas está a la orden del día, en occidente es una disciplina completamente anulada por el patriarcado. La magia negra es poner un límite energético y devolver todo mal inmerecido. Toda energía es manipulable y la más densa también. El primer contacto que tuve con ella fue tras un linchamiento en internet en 2021. Las amigas de mi ex se propusieron semanalmente subir algo sobre mí y yo, que estaba atravesando el peor de momento de mi vida, estaba agonizante, no podía más. No os voy a contar qué hice, pero lo hice. Lo hice entre lágrimas suplicando que pararan. Me quedé toda la noche velando aquel ritual. Y de repente todo paró. Se hizo el silencio y empezaron a pasarles cosas. Algunas directamente hasta desaparecieron de las redes temporalmente. La magia negra fue mi mejor amiga en el momento más vulnerable de mi vida y a día de hoy sigue siendo el último recurso cuando alguien se pasa de la raya conmigo y veo que no para. Empecé a contactar a brujas, a hacer cursos a explotar ese Júpiter en piscis en casa 12 que tan desaprovechado tenía. Y así quité del juzgado a la jueza que me destrozó la vida. Recuerdo hacer los primeros rituales tan desesperada, tan necesitada de una tregua, que los efectos funcionaban casi de un día para otro. A mí no me importa que las personas crean o no, yo sé qué efectos ha tenido la magia en mi vida. La utilizo para neutralizar situaciones negativas y como autodefensa. Y no, no soy una bruja profesional, no hago trabajos por encargo. Simplemente es una herramienta que me ha ayudado y protegido muchísimo. Dejo esto por escrito en defensa de un poder que nos fue arrebatado y para recordar a las mujeres que tienen ahí algo para defenderse a lo que no deben temer si realmente os están jodiendo la marrana. También digo esto para decir que yo ya he sufrido por 7 generaciones, que a mí, a mi familia y a mis amigas, no se las toca. Dicho queda.